Canto visto o tapado
Si las capas quedarán a la vista, dibujamos también cómo terminarán en esquinas, puertas y encuentros.
En el contrachapado, el canto revela las capas del tablero. Puede ser parte visible del diseño o quedar cubierto, pero esa decisión cambia el aspecto y el trabajo de acabado.
No elegimos un tablero solo por su nombre: importan la calidad de las caras, el espesor, la cola y el entorno donde se instalará.
Si las capas quedarán a la vista, dibujamos también cómo terminarán en esquinas, puertas y encuentros.
La luz entre apoyos y el peso previsto ayudan a decidir espesor y refuerzos antes de fabricar.
Las dos superficies pueden tener grados distintos; hay que indicar cuál quedará expuesta.
Barniz, pintura o revestimiento modifican el tacto y el tratamiento de los bordes.
La idoneidad depende de la clase de tablero y del sellado; “contrachapado” no garantiza resistencia a humedad.
Un golpe en un canto visto exige una respuesta diferente de la de una cara pintada.
No. Se puede dejar el canto como detalle o cubrirlo; conviene decidirlo antes del despiece.
Depende de la especificación, la exposición al agua y el sellado de cantos y taladros.
Espesor, calidad de las caras, formato, acabado y trabajo en los cantos.
Revisaremos la consulta y te contactaremos para aclarar el alcance y los siguientes pasos. Enviar el formulario no implica contratar.