Circuitos definidos por el centro
El proyecto operativo indica qué debe separarse y dónde.
En una clínica de Torrevieja, los muebles no pueden diseñarse solo desde la sala de espera. Cada consulta tiene equipos, consumibles y secuencias de trabajo propias. El responsable sanitario y su equipo técnico definen los requisitos; nosotros estudiamos cómo traducirlos en mobiliario fabricable y mantenible.
Definimos medidas, capacidad, acabados y montaje antes de fabricar para que cada decisión responda al espacio y al uso reales.
El proyecto operativo indica qué debe separarse y dónde.
Material, juntas y limpieza se confirman por referencia concreta.
Equipos y conexiones siguen alcanzables para revisión.
Pantallas y documentos se sitúan según la operación del centro.

Soy Lorena Peña. No hace falta que conozcas el nombre técnico del mueble. Explícame el problema con tus palabras y, si puedes, añade una foto; te ayudaré a preparar el siguiente paso.
Sin compromiso. Las medidas aproximadas son suficientes para empezar.
Recepción, almacenaje y muebles de consulta se detallan por zona. No atribuimos a una superficie una prestación higiénica o normativa sin la ficha del producto y la validación que corresponda al proyecto.
Ubicamos cada mueble después de conocer tomas, equipos y recorridos.
El mobiliario visible y el de trabajo responden a funciones diferentes.
No sustituimos una ficha de uso y limpieza por términos como “sanitario”.
La propuesta señala qué fabrica MMV y qué validan los profesionales del centro.
Dieciséis configuraciones para visualizar diferentes distribuciones, acabados y formas de integrar la solución en un espacio real.
Recepción, almacenaje y muebles de consulta se detallan por zona. No atribuimos a una superficie una prestación higiénica o normativa sin la ficha del producto y la validación que corresponda al proyecto.
Se revisan puestos, archivo, terminales y forma de atención.
Se definen equipos concretos, superficies de apoyo y guardado.
El inventario y el protocolo del centro determinan módulos.
Taquillas y bancos se dimensionan según el uso acordado.
Son prioridades para comparar, no paquetes cerrados ni tarifas.
Priorizar una distribución útil, capacidad accesible y herrajes adecuados.
Comparar otros acabados y accesorios interiores allí donde mejoran el resultado.
Prever más trabajo de diseño o taller cuando lo exigen la geometría, el equipamiento o los encuentros.
Puedes empezar con medidas aproximadas. Te indicaremos qué comprobar antes de preparar la especificación final.
Fotos y medidas orientativas muestran la zona disponible, las puertas y las instalaciones próximas.
Explica qué debe resolver el mueble y qué falta en la solución actual.
Envía algunos ejemplos y señala los detalles que te interesan.
Indica dirección, fecha deseada y trabajos previstos antes del montaje.
Valoramos la información, aclaramos el alcance e identificamos lo que falta. La consulta no genera un precio automático.
La propuesta recoge diseño, especificación, precio y condiciones de montaje tras las comprobaciones necesarias.
Envía lo que ya tengas. Te diremos qué foto, medida o decisión ayuda a avanzar.
Enviar fotos y medidas →
La superficie, el soporte, los cantos y los herrajes deben funcionar como un conjunto.
Las prestaciones y los cuidados se comprueban en la documentación de la especificación seleccionada.

Si alguna opción te ha interesado, envíamela junto con una foto de tu casa. Te explicaré qué información necesitamos para estudiar si encaja con tu espacio.
El alcance y las condiciones se confirman antes de formalizar el encargo.
Sí. El encargo puede limitarse a la recepción, un gabinete o un grupo de estancias.
La selección se basa en el proyecto y en fichas técnicas; la conformidad del local debe validarla el profesional competente.
Necesitamos sus modelos, medidas, conexiones y requisitos de mantenimiento antes de cerrar el diseño.
Envíanos el plano del centro, las zonas de intervención y la lista de equipos que deben integrarse. Revisaremos la información y te explicaremos el siguiente paso.